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El cambio climático no respeta las fronteras nacionales




Este fenómeno, consecuencia de la actividad humana, amenaza nuestra forma de vida y el futuro del planeta


El cambio climático es uno de los problemas mundiales que más preocupa a las Naciones Unidas. No en vano, ocupa una posición destacada en la Agenda 2030 y forma parte, directa o indirectamente, en muchos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Este fenómeno es consecuencia directa de la actividad humana y está amenazando nuestra forma de vida y el futuro del planeta, por lo que es necesario actuar pronto.

Durante las últimas décadas, se han producido cambios en los patronos climáticos, han aumentado los niveles del mar, se han encadenado eventos climáticos extremos y se han alcanzado los niveles más altos de emisión de gas en toda la historia -desde 1990, las emisiones de CO2 han aumentado casi un 50%. Las repercusiones que deja el cambio climático son, por lo tanto, a nivel mundial y tienen un enorme impacto negativo sobre la economía, la vida de las personas y las comunidades.

El futuro, además, no parece muy esperanzador para las personas pobres, vulnerables o pertenecientes a grupos marginados. El cambio climático anulará los avances logrados hasta ahora en desarrollo y agravará amenazas como la escasez de agua y de alimentos, lo que puede derivar en grandes conflictos.

Sin embargo, todavía estamos a tiempo de poner fin y corregir este grave problema mundial, ya que las soluciones para lograr una actividad económica sostenible y respetuosa de los países está a nuestro alcance. Introducir medidas urgentes que actúen contra el cambio climático y sus efectos generará nuevos puestos de trabajo, mayor prosperidad y mejor vida, además de reducir las emisiones de gas y fortalecer resiliencias.

Problema mundial

El cambio climático es un problema que afecta a todos los países y a todas las personas del mundo, en mayor o menor medida.

Por lo tanto,es necesario afrontarlo a través del trabajo coordinado y preciso de la comunidad internacional. El cambio climático no respeta fronteras nacionales y se le debe hacer frente con una actuación conjunta, iniciado con un cambio de actitudes: recurrir a energías renovables para reducir las emisiones y aumentar los esfuerzos de adaptación. También se debe trabajar para lograr que los países en desarrollo trabajen en una economía baja en carbono.

Con tal de hacer frente a estas y otras situaciones, la COP21 acordó el «Acuerdo de París» durante noviembre de 2016, precisamente en la capital francesa. Se trata de un plan esencial para alcanzar los ODS y una hoja de ruta diseñada para reducir emisiones y crear la resiliencia climática que el mundo necesita, lo que se espera que termine por limitar el aumento de la temperatura mundial a menos de 2ºC -de no hacer nada, esta podría aumentar por encima de los 3ºC.

Este Acuerdo ha quedado ratificado por 175 países, además de otros países en desarrollo que presentaron la primera versión de sus planes nacionales de adaptación (para responder al cambio climático). De momento, 168 ya han comunicado sus primeras contribuciones determinadas.


Un reto para las empresas

Para poner fin a la problemática que supone el cambio climático, las empresas de todo el mundo tienen un papel fundamental, que empieza por eliminar las emisiones de carbono de sus operaciones y cadenas de suministro.

Desde hace unos años, muchas empresas están convirtiendo el desafío climático en una oportunidad de mercado, por las oportunidades de competitividad, crecimiento y desarrollo que tiene para sus empresas. Así pues, estas están desarrollando diferentes soluciones mediante la innovación y las inversiones en eficiencia energética y desarrollo, con bajas emisiones de carbono.

Para fomentar estas acciones, la Cumbre sobre el Clima que se desarrolló en Nueva York en 2014 promovió la «Agenda de Acción por el Clima», una iniciativa que pretende que los gobiernos, las empresas y la sociedad civil colaboren en la puesta en marcha de nuevas medidas que promueven la acción climática.

Paralelamente, la ONU desarrolló en 2007 otra iniciativa complementaria, «Cuidar el Clima», que aboga por promover soluciones prácticas, compartir experiencias, contribuir a formular políticas públicas y moldear actitudes de la población.








Las metas para 2030

La incorporación de un punto específico en los ODS que recoja los problemas y las posibles soluciones para el cambio climático, demuestra la preocupación de las Naciones Unidas ante este fenómeno.

Su aplicación en la Agenda 2030 ha obligado a la ONU a desarrollar unas metas que alcanzar antes de esta fecha. Así pues, las Naciones Unidas se han propuesto incorporar nuevas medidas concretas para hacer frente al cambio climático en políticas, estrategias y planes nacionales.

Además, pretenden mejorar la educación, sensibilización y capacidad humana e institucional respecto de la mitigación del cambio climático, así como la adaptación a este, la reducción de sus efectos o la alerta temprana.

Por último, también pretenden promover nuevos mecanismos para aumentar la capacidad de planificación y gestión eficaz, en relación con el cambio climático.


Jaume Vidagañ | València 12.11.2019 | 11:45

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